La ciudad de Almendralejo es una de
las poblaciones más prósperas de la comarca extremeña
de Tierra de Barros. De clima bastante seco, de inviernos templados
y elevadas temperaturas en verano, sus suelos fértiles por su
riqueza en nutrientes la han convertido en una de las más importantes
zonas productoras de vinos de todo el territorio nacional.
Almendralejo con algo más de 27500
habitantes y una extensión de 15563 hectáreas, ejerce
una fuerte atracción sobre las localidades vecinas, convirtiéndose
en una ciudad con grandes expectativas de futuro.
Si bien en el pasado la economía de
Almendralejo fue eminentemente cerealista, en la actualidad ha ido evolucionando
hasta ser de tipo mesomediterránea, representada fundamentalmente
por la vid y el olivo.
Situada en la conocida Ruta de la Plata es
un enclave importante a la hora de dirigirnos hacia el interior de Extremadura
o de Andalucía.
Junto a estas notas geográficas, hay
que destacar la riqueza histórica de Almendralejo. Esta ciudad
se asienta sobre una o varias villas romanas, sobre la cual surgieron
como población medieval, como consecuencia del desarrollo que
realizó la Orden de Santiago en las tierras emeritenses.
El primer documento en el que aparece la denominación
de “Almendralejo” data de 1327, pero no será hasta
1536 cuando Carlos I le concede el título de la villa.
Isabel II será la encargada de declararla
ciudad por el Real Decreto, iniciándose así el imparable
auge y progreso que ha caracterizado a la ciudad hasta nuestros días.